Ander Herrera, de casta le viene al galgo

El Acero Club de Olabeaga era un equipo de Bilbao de la década de los años veinte que nunca perdía su moral. Siempre hasta el último momento se creía capacitado para ganar cualquier encuentro. La codicia y el brío de sus jugadores eran las armas con las que jugaban en todos los campos de football. De gran moral, cultivaba como todos los equipos norteños (incluido el Athletic) la técnica del pase largo a las alas. Sus jugadores se preocupaban poco o nada del lucimiento personal. El regate era usado por ellos más que en el caso de no haber ningún compañero ventajosamente colocado. Con gran frecuencia prodigaban cambios de juego, oportunos y veloces, causantes del desquiciamiento de las líneas defensivas adversas. (Leer más...)

Comentarios